Trabajar con traductores: cómo ayudarlos a que te ayuden

Antes de comenzar a trabajar con traductores, hay varias cosas en las que debes pensar.

 

Tener expectativas realistas en cuanto a precio y plazo

Muchos clientes se ponen en contacto con un traductor indicando el precio que están dispuestos a pagar y para cuándo necesitan la traducción. Sin embargo, para poder determinar un precio y establecer un plazo para la traducción, el traductor debe ver primero el documento a traducir. Ha habido una tendencia creciente a que los clientes ofrezcan tarifas de 0,03 € por palabra para traducción y 0,01 € por palabra para corrección o edición, que no son realistas en muchos países occidentales. Muchos clientes potenciales de traducción creen que es realista esperar que un traductor produzca 10 000 palabras al día de marketing especializado o textos financieros. Es cierto que las herramientas como las memorias de traducción han permitido a los traductores trabajar más rápido. Sin embargo, 3000 palabras al día a menudo es un objetivo más realista cuando se trata de producir la calidad a la que aspiran los traductores profesionales.

 

Entiende lo que necesitas

Trabajar con traductoresSaber para qué necesitas un traductor es clave para asegurarte de que recibas el servicio adecuado. Si vas a utilizar la traducción de un texto sobre los próximos eventos en tu boletín informativo interno, una traducción literal podría ser suficiente. Si vas a enviar la traducción de tu informe anual a posibles inversores, necesitarás una traducción pulida que utilice la terminología y la estructura correctas en el idioma apropiado. Si la página web de tu hotel necesita una traducción para atraer huéspedes de otros países, la traducción deberá localizarse para que se sientan lo más cómodos posible al usar la página web.

 

Proporcionar al traductor la mayor cantidad de información posible

En relación con este segundo punto, el hecho de enviar a un traductor una solicitud indicando “texto legal de 2000 palabras para traducir del español al inglés” no proporciona suficiente información. ¿Qué tipo de documento es el texto: ¿un contrato, una declaración judicial? ¿Quién leerá el texto: abogados, tus clientes, jueces? ¿Para qué necesitas la traducción: ¿para fines informativos, para actuaciones judiciales? Las respuestas a estas preguntas determinarán cómo se traduce tu texto y, en algunos casos, quién lo traduce. Si no puedes responder a todas estas preguntas, pídele a tu traductor que revise el texto y vea si puede ayudarte o si es más conveniente que te recomiende a alguien que pueda hacerlo.

Seguir estos pasos cuando trabajas con traductores te ayudará a asegurarte de que tu servicio satisfaga tus necesidades concretas.

 

 

SOLICITA UNA REVISIÓN GRATUITA DE TU PÁGINA WEB EN INGLÉS

 

 

Leave a Reply

42 − 38 =

Close Menu